“La calle guarda muchos secretos, pero vamos como zombis con la cabeza metida en el móvil”.
Antonio Labrador, presidente de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España, reflexiona en esta entrevista sobre la singularidad del oficio, la necesidad de una regulación propia para la profesión y la forma en que el público percibe, a menudo de manera incompleta, el trabajo del detective privado.
La conversación aborda también la dimensión jurídica, social y profesional de una actividad especializada que requiere rigor, discreción y un profundo conocimiento del marco legal en el que se desarrolla.
Desde la APDPE, esta publicación resulta especialmente relevante por situar en el debate público cuestiones que afectan directamente al reconocimiento profesional del detective privado y a la comprensión real de su trabajo por parte de la sociedad.